
Rupen Berberian, nos introduce en temas de actualidad del mundo armenio. Con su pluma filosa y su pensamiento lateral nos invita a reflexionar y debatir.
En esta seccion, los mensajes se publicarán inmediata y automáticamente. Serán los mismos participantes los que denuncien comentarios fuera de lugar para que el administrador los despublique. Todos los Amigos de Armenia son bienvenidos aquí. PARI YEGAK.
INTEGRACIÓN ARMENIA
Es de imaginar el asombro de muchos de mis hermanos de la diáspora al enterarse del contundente rechazo de la comunidad Armenia radicada en Turquía por lo acordado en Francia de penalizar a quienes niegan el genocidio armenio.
No sé por qué, pero se me hace que de alguna manera nos ha tomado por sorpresa; como que no lo teníamos provisto en nuestros cálculos.
Si bien el acontecimiento aparece como un gran triunfo diplomático, no deja de ser un problema para nuestros hermanos radicados en Turquía.
Ellos defienden su nación y tienen toda la razón de hacerlo, abiertamente no se consideran extranjeros en su suelo natal y no sé si llegarían a entendernos o admitirnos como lo que somos: un mosaico de nacionalidades mundiales matizadas con lo armenio.
Los pobladores africanos en la época de la esclavitud, argumentaban lo siguiente: “Los que fueron llevados por los negreros eran los malos, los buenos hemos quedado y somos nosotros”.
Además, sinceramente no creo que los armenios de Turquía se preocupen por los de la diáspora, por lo menos esa es mi impresión, como tampoco creo que les interese demasiado un supuesto respaldo moral o logístico que viniere de afuera.
Evidentemente existen barreras psicológicas que los separan de nosotros, y eso pese al poder de la sangre y a la historia de nuestro pasado.
No sé si cabe la comparación con las Coreas, la del Norte y la del Sur. Un mismo pueblo partido en dos; se aman y se odian al mismo tiempo. Los dos defienden su razón y la tienen.
Personalmente veo justa la actitud tomada por nuestros hermanos de Turquía contra la decisión Francesa. Tienen muchos más compromisos fundados y esperanzas con los turcos que con Francia, incluso con el resto de sus hermanos diseminados por el mundo. Saben con quien viven y conocen su mentalidad y están hartos de soportar odios relacionados al fanatismo pseudo islámico del turco.
Han aguantado cien años; podrían esperar otros tantos años hasta que a los turcos les caiga la máscara de su endiosamiento y entiendan que el amor al prójimo es mucho más sano y productivo que la persecución y el odio racial.
Vuelvo a repetir y esa es mi humilde opinión, que mis hermanos de Turquía actuaron con inteligencia y sensatez, han sabido finalmente guardar su pasión en remojo hasta nuevo aviso.
Presienten que la fruta está madura y deben dejarla que caiga por su propio peso, para revelarse.
No nos olvidemos que hay un siglo de abstinencia, de separación y de maduración que los diferencia con sus hermanos del mundo. Y eso influye y mucho.
No es fácil establecer una mentalidad acorde a todos, hasta tanto se rompan las cadenas de la intolerancia y reine la hermandad.
Que yo sepa; nuestra armenidad es una sola; su esencia es la de todos, diáspora o no diáspora. Es tal vez la única que nos tiene firmes al pie del cañón, no obstante los factores de cada época.
Por la gracia de Dios, finalmente estamos utilizando nuestra inteligencia para ganar tiempo.
Por primera vez estamos sabiendo valorar la paciencia y silbar al igual que las víboras.
Estamos consciente de que cada cual, según su propio criterio y conveniencia debe tomar el toro por las astas porque a la postre el esfuerzo personal habrá de redondear en beneficio de todos.
Nuestra espiritualidad y nuestra armenidad son dos dones naturales milenarios, dos joyas que debemos conservar contra viento y marea; proteger cuidadosamente en nuestros corazones.
Tarde o temprano seremos UNO y de eso estoy seguro.
Dios mediante regresaremos a nuestra casa grande, AL ARBOL DE LOS PÁJAROS PERDIDOS, cuna de nuestra armenidad del que todos pertenecemos.
Cordialmente
Rupén (Raymond) Berberian
Fuente: RUPEN BERBERIAN
|