101 ANIVERSARIO DEL GENOCIDIO ARMENIO  

 
 
SUMATE YA !!


  APRENDE ARMENIO


ESCUCHA A ALIN & TALIN

10-06-2013 | CATEGORÍA: GENERAL (clic)  Visitas 1785 | Comentarios 1
 

ROBERTO KECHICHIAN: "TENEMOS QUE SER ARMENIOS PERO NO CERRARNOS"

 Home  Comentar  Imprimir  Recomendar
« Nota anterior Próxima nota »
 

El escritor y abogado presentó "Armenios en Buenos Aires"

 
 
Un hombre se ve diminuto sosteniéndose del último peldaño de una escalera larga. Está esculpiendo un jachkar (cruz de piedra, en armenio) sobre la base del Obelisco que le da entidad a la ciudad; en el fondo y a lo alto los colores patrios de Argentina y Armenia se saludan. Así, desde su portada, la primera ficción de Roberto Kechichian invita a reflexionar: ¿Cuánto de porteño tienen los armenios que viven en Buenos Aires? Y ¿Cuánto tiene Buenos Aires de estos armenios llegados a principios del siglo XX?
 
A mediados de los 90 superó el millón de ejemplares vendidos de libros de texto para el ciclo secundario. Sus títulos sobre Educación Cívica y Derecho fueron material de estudio de varias generaciones. Es maestro, abogado y casi profesor de Letras -le quedaron pendientes algunas materias-. A los 83 años, Roberto Kechichian decide ir más allá en su recorrido como escritor con su primera obra de ficción Armenios en Buenos Aires, un compilado de cuentos que ponen el acento en cuestiones poco exploradas de la armenidad.
 
La biblioteca rebalsa de pared a pared. Más libros desordenados sobre el escritorio, abiertos, señalados, marcados. Otros tantos en el comedor, sobre otros muebles y en cualquier rincón. La explicación surge a medida que este armenio “aporteñado” -de fondo se escucha Piazzolla- empieza a hablar. Cada vez que ensaya una respuesta no puede evitar recordar un párrafo de algún título, al autor de aquella frase que se le vino a la mente o el recorte de aquella nota que desarrolla la causa armenia. Hace memoria y acude a aquel texto del que recuerda sin problema, a pesar del desorden, su ubicación exacta. La mayoría son tomos ya amarillentos, pero bien cuidados: “Me encanta la literatura clásica española. Pienso que todo lo nuevo está en los clásicos”, dice mientras ojea La República, de Platón.
 
Sus ojos celestes derrochan juventud. Sus manos están firmes, su visión intacta y tiene la lucidez de un pibe. Será por eso que lo siguen convocando para algún que otro trabajo de escritura pedagógica y que el 8 de mayo último presentó Armenios en Buenos Aires en el Colegio Mekhitarista, institución de la que fuera su primer director. Su físico tampoco le delata la edad; será quizás por su rutina semanal de gimnasia. Lo cierto es que esta vez, después de un largo recorrido profesional en el que dejó todos sus conocimientos de abogacía, literatura y pedagogía, decidió hacerse un mimo y publicar este compilado de relatos que, de algún modo, tratan de probar cuánto tiene Buenos Aires de los refugiados armenios que llegaron escapando del Genocidio a manos de la Turquía Otomana y, sobre todo, cuánto tienen de porteño, hoy, estos armenios y descendientes de armenios.
 
Suele leerse acerca de cómo llegaron a la Argentina, cómo se instalaron, cómo es su lucha por la causa armenia, cuáles son sus costumbres y cómo conservarlas, así como de la relación de las nuevas generaciones con este Genocidio impune. Pero poco o nada se habla acerca de estos refugiados que poco a poco se fueron convirtiendo en argentinos o, en este caso, más precisamente, en porteños; de cómo se involucraron y adaptaron a una nueva cultura y resignificaron su armenidad. “Nací en Buenos Aires, he vivido toda mi vida aquí y aunque haya calles rotas, piquetes, mugre o vandalismo, amo esta ciudad como tantos armenios que tienen sus hogares y actividades comerciales acá. Hoy estamos empapados de porteñismo o al menos a mí me gusta sentirme así”, justifica Kechichian.
 
El compilado de relatos de ficción basados en historias reales -“en cosas que viví o que me fui enterando en la colectividad”, dice-, está dedicado a la memoria de Alicia Antaram Dumanian, la esposa del escritor, “una porteña de ley”, según sus palabras. “Ella bailaba muy bien el tango pero tuvo la mala suerte de casarse con un pata dura como yo”, se ríe aunque dejar ver que su pérdida todavía lo angustia. “El tango, el uso del lunfardo -explica- son algunas de las cosas de las que los armenios nos hemos apropiado. De hecho -confiesa- me hubiera gustado ser letrista de tango”. Cada palabra la ilustra con un recorte que extrae de una valija -que le prometió a su hijo-, repleta de pedazos de periódicos que alguna vez hablaron de “lo armenio”.
 
Entre las historias del libro se destaca la de su padre, Nazareno, que transformado en personaje deja entrever algunas verdades de su vida: “Mi papá hablaba muy poco y todo lo que supimos fue a través de mi mamá. El capítulo ‘Ese futuro soñado’ está dedicado a él porque cuenta cómo después de las batallas, el armenio vuelve a su ciudad natal y se encuentra con una tía que le dice que no había quedado nadie de su familia. Empieza a trabajar con unos kurdos que lo adoptan hasta que un día otro armenio que llegaba habitualmente a comprarles granos sospecha que él es cristiano, entonces dibuja una cruz en el suelo y le pide que la reconozca. Ahí se produce el conocimiento entre dos armenios y le muestra a mi padre la forma de escapar”, se emociona.
 
Después de una larga odisea para llegar a la Argentina el personaje inspirado en Nazareno consigue asentarse laboralmente y formar su propia familia. Y en la escena final donde se describe su velorio, uno de los hijos mientras llora su muerte le dice a su madre que aun así está feliz porque su padre pudo cumplir el sueño de tener una familia. “La gran angustia de él era poder formar una familia porque se sentía solo en el mundo”, relata Kechichian. En el último relato aparece Elisa Tokatlian, la madre del autor. Se trata de la confesión que hizo por única vez en presencia de sus nietas acerca de su experiencia en carne propia del Genocidio. A excepción de este último caso testimonial los relatos casi no hablan de tragedia sino que son historias “comunes”, inundadas de anécdotas que se destacan por sus coloridos detalles. Al final un apéndice aporta su cuota de historia, en el que se vuelca el trabajo de años, de libros señalados, subrayados y vueltos a leer. Allí el escritor detalla y explica las menciones que se hace de los armenios en los clásicos: “Tengo un olfato especial para detectar lo armenio”, asegura sonriente.
 
Kechichian no se da por vencido: ahora espera -bromea, pero no tanto- la segunda versión ampliada de Armenios en Buenos Aires. Es que se trata no solo de un libro que quiso hacer por pura afición sino de un documento en el que quiso dejar algo, algo de sí mismo y de lo que pudo percibir a su alrededor, algo para los que lo quieren y lo conocen: “Con este libro quise contar historias donde se mezcla el porteñismo con la armenidad, porque hay que ser armenio pero no cerrarse. Y -concluye- quise dejar algo para la familia, los allegados, los conocidos. Dejar algo espiritual de uno, que es mejor que dejar algo material”.
 
Luciana Aghazarian

Fuente: DIARIO ARMENIA

 
 
« Nota anterior Próxima nota »
 

Más noticias

Nos interesa su opinión. Escríbanos su comentario:

 
 
COMENTARIOS
 
Raymond Berberian | Buenos Aires | Argentina | 17/08/2016

LOS SIMULADORES
Existen mil formas para dar forma a una idea y otras miles más para que las mismas ideas impacten en una mayoría de ingenuos y confiados. A veces es recomendable leer y releer una y más veces lo versado para captar la oculta intencionalidad del autor.
Digo esto porque he vuelto a retomar parte de un texto publicado sobre los armenios en un importante matutino porteño por un conocido escritor de nacionalidad argentina y de paso, su relato se extendería sobre la ciudad natal de mis padres Diyarbekir, (Dikranaguert, para los armenios).
El escrito comenzaba así: ?No se trata de judíos convertidos ?a la fuerza? por los cristianos armenios, sino de armenios cristianos convertidos por la fuerza al islam. Y así como varios judíos no aceptaron la coerción e intentaron ?heroicamente? recuperar su identidad, ahora nos encontramos con armenios de ciudadanía turca que protagonizan el mismo gesto?
A través de esas breves palabras se sobreentiende que el autor no solamente es judío, desde luego nada malo hay en ello, sino que está acusando a los armenios cristianos de algo serio, que yo sepa, jamás existió.
Ahora bien; he vuelto a desmenuzar su escrito y según mi propia interpretación, a menos que esté equivocado y la pasión me esté traicionando, lo suyo es una alevosa y abierta difamación contra la memoria de mis padres y nuestra armenidad. Claro está, ese señor no especifica ni fecha ni época, lo deja sugerido y en suspenso?; lanza una piedra sin importarle donde cayere. Hasta donde cabe mi conocimiento y a alcance de mis averiguaciones, jamás ha sucedido semejante imposición. Más aún, que yo sepa, la Iglesia Armenia jamás fue evangelizadora.
Y el artículo prosigue diciendo: Y así como varios judíos no aceptaron la coerción e intentaron ?heroicamente? recuperar su identidad?
Con ello confunde deliberadamente al lector.
Como verán, esa clase de astucia ponzoñosa no es fácil de detectar, pasa casi desapercibida por el inconsciente y deja marcada sus huellas. Reconozco que no deja de ser una habilidad, una de mil formas de dar forma a una idea. Quiso inventar un cuento siguiendo el estilo de su libro consagrado como sagrado y con ello hizo creer a su público que los armenios obligaron a los judíos a renegar de su fe.
Son muchos los que llevan personificado el veneno de la Serpiente Del Paraíso quienes al expresarse silban como ella.
Raymond. Respetuosamente. raymond_berberian14@yahoo.com.ar
***
***
 0 Reportar Abuso     Responder este mensaje
 
 
 Home  Arriba  Imprimir  Recomendar
 

RADIO EREVAN NIGHTS EN VIVO !

PULSA Y ESCUCHA LA MEJOR MUSICA !

SIGUENOS EN...
      

PELIGRO !
Azerbaijan

.

APRENDE ONLINE

SERVICIOS IAN

DOBLE CIUDADANIA DE ARMENIA

  ARCHIVOS hasta el 05/04/2011

ARCHIVOS desde el 06/04/2011

AGENDA COMUNITARIA

MP3.. MUSICA ARMENIA !

RADIO.. EREVAN NIGHTS

TV desde ARMENIA ONLINE

TV ARMENIA desde EEUU

NUESTRO ARARAT, IMAGEN FONDO PANTALLA

VISITAS
 
 
Desde 2005-2017 INTERNATIONAL ARMENIAN NETWORK - Todos los derechos reservados. Buenos Aires, República Argentina